Hoy te quiero tristemente. El monstruo de mi estómago empieza por mí y yo rebusco en el pasado. Sin querer, como se hurga en la herida, voy contrayendo las vísceras. El trozo que me queda sin pisar lleva tu alegría atada en rojo. Yo me retuerzo para encontrar los hilos, para no perderme. Para ver en mi ceguera algo que no sea yo y poder besarte sin pensar en mi negrura. Todo es sinsentido en mi cabeza y se agarra al corazón. No bastan sólo las sonrisas. Hay un hueco aquí que me ahoga entre las lágrimas que no se ven, entre los tropiezos de la piel que se ocultan en los pliegues de la ropa que no se quita. Contigo es fácil sortear escalones, querer la luz, olvidar todas las sombras que también me habitan. Y hay ahí, en la espesura, estatuas de sal en mundos de infinita soledad y caminos sólo transitados por dragones. He corrido tanto tiempo que ya no sé andar. No sé sortear obstáculos, ni entender los gritos disfrazados de silencios que se enredan en mis tripas. No sé querer y no sé llorar.
No sé entender todas las caras de la vida.
13 abril 2008
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7 comentarios:
....arrastrada por la corriente?.... entonces, déjate llevar....
Uno de los regresos más esperados, por lo menos, desde esta parte. No sé si me tiene bloqueado o su bitácora me tiene ojeriza. Anyway, espero tropezarme con tu delicadeza de ocelote y su pupila oceánica antes que después, ya lo sabe.
Deja que la tenue ingravidez de la espesa negrura tripule las naves de tus días, salta sin miedo al abismo y sumérgete en la cómoda tiniebla de la inconsciencia. Escucha... Silencio... Abrumador silencio que llena la estancia vacía, abandonada. Silencio atronador que embriaga el alma, que quiebra los muros opacos de la hierática realidad. Ya la sangre febril retumba en tus sienes y caes en el profundo pozo oscuro de tu triste existencia... de nuevo... de nuevo...
Y de nuevo gritas cual poseso, desgarras tus pulmones, inflamas tu garganta en patético esfuerzo por pedir auxilio ante el abismal vacío que se abre a tus pies y que tú mismo has creado..., y lloras..., y sólo... silencio...
Cuando lleves un tiempo tus ojos acabarán por acostumbrarse a la penumbra, entonces... me verás.
...los dragones siempre nos quieren alejar de algún tesoro. son malos malos malos...
;)
...un saludo real...
Con entender una cara me daría por satisfecho.
¡Bienvenida!
P.D.: Tengo un regalo para usted. Cuando lo ví supe que era la persona indicada para recibirlo... ya vere como consigo que le llegue.
Un abrazo fuerte
Un saludo de ciberpaseante ahora sólo ocasional. Siempre es grato leerte.
¿De qué te conozco?
Ah, sí:
estás cuando me ausento
y te evades si me persono.
Beso absurdo.
Q.
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