14 enero 2007

Horas cerradas

Si no me lleno de paz me invade el pánico. Es una sensación pastosa, abriéndose camino entre la memoria y cualquier rostro del futuro. Cualquier página pegada entre el uno y el dos, un espacio en blanco acorralado en los presentes en falso. No me quemo cuando escucho palabras de otras tierras. Tampoco ardo. Es una hilaridad hiriente, el silencio vistiéndome las manos, todos los velos esparcidos por el suelo. ¿Ves? Ahora son papeles, toda aquella tinta que no se hizo sangre.

No me voy a sorprender al abrir los ojos porque hace milenios que no puedo cerrarlos. Es una sensación pastosa... Mitad fría como el agua que estalla sobre mi frente, dentro de mi frente. Un cuarto es de la discordia. Todo lo que falta se me pega a la piel, como una eterna despedida. Un calor antiguo, recorriéndome la espalda. Quizá sólo sean estas horas, pero los dedos se me caen al suelo. Están pegados a los velos que eran blancos. Esos que a su vez se esparcen por los ojos que no se cierran.

8 comentarios:

Matías F dijo...

Es una sensación pastosa, ojos que no se cierran... Me encantó lo que escribiste, como siempre.
Te agrego a mi lista de blogs que visito :) Besos!

Unknown dijo...

....pues yo me quedo con el principio.... porque es cierto, a veces el contrario de paz es el pánico.... y cuesta dominarle....

Anónimo dijo...

Siempre nos vestimos mal para la ocasión. ¿Hay muchos velos que deben caer?

Habrla que verlo.

Muxu!

Explorando dijo...

...la paz deberá alcanzarnos, algún día, para que descansemos...

...mientras, el insomnio, los días trajinados sin fin, el deseo insastisfecho...

Anónimo dijo...

Quizá urga respirar profundamente...
Besitos

Anónimo dijo...

juas!!! urJa!!!!!
ains... :S

Enric Draven dijo...

Bueno, quizá es solo cuestión de tiempo... animos para vencer esas sensaciones tan amargas!

besos!

Enric

alZhu dijo...

He visto imágenes preciosas en tus palabras. De esas que se clavan y no quieren descolgarse. Me gusta lo que se pega a la piel como una eterna despedida. No hay nada más eterno que eso; no hay asesino más reincidente.

Lo mío es pura vaguería :)

Un abrazo.