29 enero 2007

La nada agazapada (tarde productiva y ahogada)

D: Hay algo más. Llevo el fracaso allá donde voy. No fracasos ocasionales. Mi vida es un desastre. Me pregunto para qué sigo vivo. Pero no soy un suicida...
M: Déjalo ya, D... Habrá tiempo para el análisis, pero ahora no.
D: Debo prevenirte.
M: Te acepto tal como eres.
D: Ojalá no fuese tan torpe ni tan complicado. Por no hablar de lo cómico. Aunque nadie se ría. Ni siquiera yo. Y además soy desconfiado. No me fío de nadie. Quizá sea porque no tengo confianza en mí mismo. Si quieres puedo seguir. Estoy podrido.
M: Querido D, simplifiquemos las cosas. Es una diversión.
D: Sí. Es una diversión...

Y así y gestión, restauración, CEN, ENAC y entidades certificadoras y verificadoras de sistemas se combinan de manera extravagante con "estranguladores de aire", "punto de fricción", más o menos fuerza, puntos muertos y el agua salada que he metido en el acuario. Tiene larvas. Su máxima esperanza de vida es "mañana". Quizá "pasado". Es un agua quieta, pasmosamente calma. Y se queda poco a poco sin oxígeno. He aumentado la superficie de intercambio con el aire, la he protegido a base de frío. A veces la agito con los dedos. Es un ritual absurdo. Como besar una herida. Sé que hay vida, pero los limitados movimientos que observo no se alejan del estado de supervivencia. Un estado de duda y abandono momentáneo que quizá desemboque en la muerte. Una grieta que, hoy, no se cierra. He probado a recortar señales. Quedan mejor colgadas por el cuello. Sin manos, todo lo que gritan se convierte en un puñetazo perfecto. Me gustaría que al irme no se oyera ningún ruido. Un portazo es sólo la certificación de una puerta. Y su ímpetu inversamente proporcional al tiempo que tardará en abrirse. Pero hay incertidumbres que saben mejor con la punta de la lengua. Y puñales con más vida que un abrazo teñido de domingo.
Ni el aire se mueve. Nunca se me dió bien traducir revelaciones en palabras. Además, se ven mejor si parece que no existen. De todos modos es un engranaje en perpetuo movimiento. A veces te descubres fuera, "la pierna fuera, sola, así, aparente...", y la enormidad de la escena te aplasta como una hormiga. Pero sin hacerte suya. Entonces, vendido o regalado, te prometes que mañana te vapuleará el viento. Serás de hierba, o de papel. Para que, cuando te levantes, te sacudas el cuerpo y lo notes tanto como las aristas que se reflejan en tus ojos. Para hacer el camino del revés. Y sin mapas.
Pero ahora, esta insoportable quietud, esta reunión de insignificantes movimientos es como una cuerda que me ata, como un silencio taladrando la cabeza.
Quizá mañana me encuentre un escalón (que subiré atropelladamente...), o baje esa cuesta para contar heridas. Pero este capítulo macabro, esta nada agazapada, me deja sin fuelle.

5 comentarios:

Unknown dijo...

....eso si que es un mal lunes.... :(

Ignis fatuus dijo...

Creo que se están interpretando muy mal mis entradas. No todo lo que hay es todo lo que se ve, y viceversa.
Es un vicio sangrar por entregas, pero si fuera un contínuo estaría muerta. Haberlas haylas... pero no se me da bien escribir en "blanco". Disparen a gusto y placer. Y sin conmiseración, por todos los dioses, que no voy a romperme!

Unknown dijo...

....vamos, vamos.... yo creo que no es bueno creerse todo lo que se lee, sino que lo que más se busca es la interpretación que hacen los otros de lo escrito.... y para mí, esto es un mal lunes.... ni tuyo ni mío.... solo malo.... ;)

....un saludo, y me alegro que no te rompas tan fácilmente.... :P

Anónimo dijo...

No sé porque pero me recordó una canción de L.E. Aute. Sabe que mis relaciones y conexiones neuronales tienen puntos de unión "perplejos".

Disparar a algo que no se mueve es de pésimo o mal cazador. El frío ayuda a esa sensación (aunque justo sea lo que provoque la vida).

El texto me gusto, sobre todo la conversación, ese "estoy podrido" sono tonificante (más radicales libres). Aquellos inicios memorables de TBO.

"Y puñales con más vida que un abrazo teñido de domingo."
¿Por qué tanto odio a los domingos? (reflexión abierta, provocada por antiguas y actuales lecturas, en voz alta).

Llevo demasíado tiempo ocioso.

Un abrazo

Ignis fatuus dijo...

Ese fatídico momento donde acaba algo… y aún no empieza, ya sabe usted. Creo que prefiero los infiernos a los limbos. Totalment d´accord con lo del mal cazador. Procuremos ser malas presas.
Besiños,