Se han quedado las palabras dentro, truncadas y sin vida.
Inválidas como un silencio incomprendido,
una canción en arameo o un lamento.
No me digas que no avisé...
que no reía con tan grato descalabro
en una parábola del vacío
que se ha hecho demasiado grande.
Como una presa contengo los jirones,
los recuerdos que se han vuelto un borrón gris-azulado
de difícil acceso.
Haberme dado jaque al corazón,
malditas tablas...
10-08-06
03 octubre 2006
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Ría y piense que el empate se deshace rindiendo o abatiendo al rey (espero que no me acusen de amenzas o injurias).
Hermosos versos (melancólica decepción).
Muxu!!
Publicar un comentario