
Un poco de ese Verde para encajar los días, para ubicarme. Llevo mucho tiempo echándolo de menos, con ese pequeño anhelo que hace meses que no te arrastra pero te va apagando cierta vida por dentro.
Tengo miedo a recostarme en ese espacio gris y quedarme ahí, tendida, demasiado tiempo.
Ya casi no puedo sentir el viento golpeándome con fuerza el rostro, las gotas resbalando por el cuerpo,
esa sensación de volver a respirar...
Hace mucho tiempo que no amanezco sin paredes. Que no me olvido de la luz. Que postergo esos momentos sin fronteras.
Hay un plan y dos destinos, unos cuantos días que aún volver a ver anochecer entre luces de farolas…
y un viaje que empieza ahora.
P.D: La imagen es, como bien indica el enlace externo, robada.

3 comentarios:
Hay quienes tenemos que conformarnos con salir a correr de vez en cuando... jo, ¡qué envidia!
Las antiquísimas verdes y ubérrimas praderas y bosques gallegos asesinados por el vil eucalipto de las multinacionales y las desidia de la administración. ¡Malditos!
Un abrazo fuerte
Eso!
:*!
Publicar un comentario