05 octubre 2005

Tú que sabes, Sabina...

"Este ádios no maquilla un hasta luego, este nunca no esconde un ojalá, esta ceniza no juega con fuego, este ciego no mira para atrás;este notario firma lo que escribo, esta letra no la protestaré; ahorrate el 'acuse' del recibo, estas vísperas son las de después. A este ruido tan huérfano de padre no voy a permitirle que taladre a un corazón podrido de latir, este pez ya no muere por tu boca, este loco se va con otra loca, estos ojos no lloran más por tí."

Al final uno se pudre, se corrompe en evidencias. Hay mudanza en este pecho. Hay sangre que ya no encaja y un puto latido inservible, que en las manos se maltrata. Se cierra a cal y canto. Se mata.
No sé si me jode más tanta jugada visible o este canalla ademán, tan cínico y terminante, que me lleva a pasar página.

3 comentarios:

principio de incertidumbre dijo...

Uy, el puto pasar la página. Bien tendrían que ser filosas algunas hojas, así aprendemos, estoy en contra de proseguir hasta no terminar. Hay que vivir con callos en las manos, y bien ganados, como cobardes, nacemos.
Hay que morir valientes,


P.D. no sé muy bien qué digo, últimmamente, así que mis disculpas, estimada Ignus.
P.D.2, supuestamente, don Joaquinito viene a Argentina y vaya a verlo: ¡Iupi!

Anónimo dijo...

La vida es un libro escrito en un idioma ilegible.
Mnemosine

(Época de frases "memorables") Un abrazo delimitado por el norte.

Uno debe conseguir poner su mejor cara en los peores momentos (bienvenidos a los lugares comunes... ¡jo, como estoy!)

Ignis fatuus dijo...

A poner mejor cara estoy aprendiendo... y también a darme cuenta de qué página, de trillada, repetida e insalvable, te va tirando del pelo aunque no quieras pasarla. Sentirte como un loco, desarrapado y desahuciado bajo una lluvia muy fina e insistente después de una gran tormenta.
Hora de tomarse la revancha a tanto gris,