26 septiembre 2005

Esquece



El Olvido, el enorme olvido dentro de memorias infinitas. Desvaríos de nadie hablando de ti, de mí. Tú te ahuecas, te permites, te descubres, también, como nadie y ya no existen ni palabras capaces de desatar tanta mentira. Se me tiñen los últimos recuerdos. Yo me quedo con las letras en la ventana. Pretéritos terraformados al antojo del aire, de la brisa fría golpeándome la cara. Pesadillas informes prendidas en el pelo. Humo y espejos. Cuando caminaba en la montaña la gente dejaba señales. Piedras y flechas sorteando la vastedad de la nieve y el viento. Y este sol, que ya decae, acariciándome la piel se transforma en la peor mentira. Esta ilusión tan vaga, que crece en horizontal. El stand by cabrón y apasionado con la nada. Y yo, quemándome las pestañas para poder secar mis lágrimas en una mueca de indiferencia. Conformaré todos los absurdos con mis manos, como quien sopla cristal, esperando al frío para estallarlo en mil pedazos contra el suelo. Oler a nada, como los más insípidos recuerdos.

10 comentarios:

Alfredo dijo...

¡Ah, esos recuerdos que uno no quisiera dejar perderse en la nada, y sin embargo ante cada día que pasa van perdiendo colores, aromas, sabores, texturas, que necesitamos permanezcan porque son parte de nuestra persona, son nuestro pasado que nos construyó y deconstruyó, y al volatilizarse nos hacen vivir una pequeña muerte!

A veces, nuestros más queridos recuerdos son pedazos de un espejo roto, un fracaso cabal, en el sentido etimológico de la expresión, un recuerdo de la muerte, que diría el maléfico Quevedo, ese señor con anteojos sin patillas que andaba componiendo sonetos y letrillas con una mitad del rostro sonriendo y la otra en rictus de amargura por lo que se ha perdido: así nuestro propio rostro cuando se escurren los olores, sonidos, tactos y luces del pasado, de los momentos que quisiéramos retener en un presente eterno.

...Robáuronnos o Sol.
O paquebote esmaltado
que cosía con liñas de fume
áxiles cadros sin marco.
Roubáronnos o vento.
Aquél veleiro que se evadéu
pola corda floxa do horizonte...

Un tal Manuel Antonio lo escribió hace mucho, y cada vez que lo reencuentro en cierta antología siento que vuelven a morírseme algunos recuerdos.

Saluditos

Anónimo dijo...

"En una sociedad como la de hoy, cuyo epicentro está en el futuro, lo que arrasa es el viento cauterizador del olvido y, por eso, la gran perjudicada es la memoria"
Luis Martínez de Mingo

Y llega un post de estas características y desmonta la terrible teoría. Aunque prevalezca cierto dolor.

Esperabamos un nuevo ajuste de cuentas con la realidad.
Besarkada

Anónimo dijo...

"Eres también aquellos que has perdido"
Nubes: Jorge Luis Borges

Nuevas lecturas que recuerdan a otra

Explorando dijo...

"Oler a nada, como los más insípidos recuerdos" eso es poesia...

usted cada dia escribe mejor (dije ya eso?)

Ignis fatuus dijo...

Supongo, Alfredo, que aciertas más de lo que crees con algunas cosas.
Eres la mitad de tus más importantes recuerdos y todos los posos y "tejidos" que te conformaron desde entonces. Perderlos es morir, notar que te roban y no poder, ni saber cómo defenderte. Rabia y tristeza amalgamadas sin sentido hasta que das media vuelta con las manos en la cabeza. Un poco de locura en este mundo ya no demasiado sano, sin restos de luz a los que acercarse.
Como tú decías "Take your broken wings and learn to fly once more", pero eso supongo que será para cuando exista aire, porque en un paisaje sórdido y errático sólo te quedan ganas para mirar al suelo.
Hasta una nueva "vuelta".
Otro saludito,

Ignis fatuus dijo...

Nada más lejos de mi intención desmontar esa teoría, Nmenosine ;-)
Lo cierto es que es lo más común y quizá, aunque sea la forma de existencia más futil, más banal, sea la más inteligente. Te quedas sin lo abrasador de la importancia que te marca, que te llena la memoria de heridas que no cicatrizan y de páginas que no pasan, o que no quieres dejar que pasen. Todos vemos, con mayor o menos frivolidad, los beneficios de una dinámica tan "sana".
Yo esperaba un ajuste de cuentas con eso llamado "paz", y me resta dedicarle los próximos días a sobrevivir en ese pedazo vago que se llama "tranquilidad".
Sic transit gloria mundi, que decía...y hace un "rato" que se me ha convertido en ironía.
Un saudiño!

Ignis fatuus dijo...

Espacio: a veces es lo que parece que toca, o en lo que la línea de los acontecimientos parece querer convertirte. Un "qué cojones, llevo gritando eones porque las flechas no se claven en todos mis sentidos, en todos los significados". Ceder, asentir, diluirse en la nada más absurda.
Sólo que dicho un poco más... poético, sí. Los recuerdos más hermosos me sumergían en olores muy presentes, y este hoy, asesino en sus encuentros, me arrebató los míos sin pararse, sin retroceder por un segundo en la memoria del sabor de una sola de mis reales lágrimas.
Y al final te encuentras, fuera, lejos, temblando y desvestido de olor, de sabor, de esos sentidos.
Gracias por tu comentario y un saludo,

principio de incertidumbre dijo...

Ay... el corazón se me hizo apretadito...casi que los ventrículos...

Esquece es lo mismo que esquecer en portugués?

"Vengo del olvido" escuchaba en una canción.

Mejor lembrar...

No puedo decir muchas cosas últimamente, pero vos sos de mis preferidas. Sólo me alcanza con que nos dejes leerte.
Un beso.

Anónimo dijo...

La "tranquilidad" esta casada con la "ironía". La paz nunca ha existido ni existirá según los conceptos del liberalismo... ¡espero que se equivoquen!
Sin mucha convicción, Mnemosine

Abrazo

Ignis fatuus dijo...

P.d.I: Sí, es lo mismo, es "olvida". Y gracias, un beso también para ti.

Mnem: Según mis conceptos la paz también queda algo inalcanzable. Habrá que conformarse con la tranquilidad de seguir caminando atendiendo a tu propia integridad. Que no es poco.

Un abrazo a ambos,