16 agosto 2006

Palabras manoseadas, escupidas al antojo del azar, del despojo más vago de lo que cayó en la memoria: la casualidad no dejó ni un ápice de viento.
Sólo las gotas se disuelven en las manos, ¿cuándo cogiste, por fin, el último pincel?
El remate de tu obra fue gris, gris y silencio de muerte. Y los últimos vestigios como un tango sin sonido, una incertidumbre de blancos parecidos al marrón. Como un déjà vu, o una quimera. Un sueño, quizá bueno, quizá malo, que no sabes cuándo acabará o, si alguna vez estuvo fuera de tu mente.
Dentro, las paredes palpitan. A veces quedan huecos para olvidar. Para olvidar el humo, los retales destruidos del recuerdo, un horizonte al que no da tregua el sol, los huesos y los propios huecos…
Existe un lugar donde la paz y los sueños se venden a puñados, donde cerrar los ojos y pararse a descansar. Pero es también esa pared, que late en realidades impalpables y sólo un velo de sed inaguantable, de pequeños ruidos, hace carne de cañón de tu plácida sonrisa.
Es como una vena rebelándose desde el cuello hasta la nuca o un susto hermético en el medio de la noche. Se muere al despertar. Y tú, todo sudor y jadeos, sólo te contienes y lo aplacas. Como un silencioso estallido que se cobra por dentro todo aquello que no comprenderás.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Quisieramos entenderlo todo, aunque muchas veces nos conformamos con un mirada, un gesto indolente o vago... y sus palabras.

P.D.: Le debo un post o un correo respecto a los fuegos no fatuos. Triste.

Muxu aundia!!

Enric Draven dijo...

Que texto más bonito :) me ha gustado mucho :)

Gracias por tu post!

Enric
PD: sorry por no poder leeros, ando escaso de tiempo :(

Maile dijo...

hay tantas cosas que no comprendemos, pero no todas ellas pierden sentido por eso... siempre hay otra ventana por la que mirar, es cuestion de torcer la cabeza

Anónimo dijo...

A veces lo que no comprendemos nos atrapa... lo incompresible aunque a veces duele... también puede tener ese halo de misterio que seduce...
Gracias por tus palabras....

Explorando dijo...

..."un susto hermético en el medio de la noche", que buena imagen...

...paso a leer buenas palabras, y a dejar saludos reales...

;)

Maile dijo...

supongo yo, que tanto tiempo sin escribir se debe a un estado de animo animoso, a una felicidad sin palabras...
Ojalá

Un abrazo

Ignis fatuus dijo...

Mnem: yo no me conformo, es el problema. Y lo bueno, a veces. Muxus!

Enric: Gracias. A mí me pasa lo mismo, pero no es tiempo, en realidad es el "síndrome silencioso" que se lo acabamos achacando todo al tiempo... ;)

Pequeñas revoluciones: El tema es que es *esa ventana* la que pierde sentido. Lo que está claro, también, es que no vas a dejar de mirar hacia fuera por eso por otro agujero...

Von Ber: Comprender es como una especie de analgésico para el dolor de cabeza cuando nos la hemos golpeado. ¿O era un placebo?

Espacio real: La sensación es curiosa. Como cuando te has asustado con algo en sueños pero al despertarte te queda sólo la sensación, no diagnosticable... sobre todo cuando van pasando los minutos. Tienes miedo pero no sabes por qué. No tienes ni idea de qué es lo que te ha asustado. Sólo queda la sensación más pura. Me alegro de tu visita ;)

Pequeñas revoluciones (again): felicidad lo que es felicidad, habría que ponerse a definirla... ;)
Me encuentro levantándome por encima de algún escombro (y eso ya es bueno, cuando se me da por escribir suelo aferrarme al "negro" como una posesa, para ver si lo diluyo todo lo posible. C´est la vié!). Besitos.