06 marzo 2006

De la tinta seca de un tintero roto

Hay recuerdos que se van deshilachando, se vuelven distantes, inalcanzables. Transmutan, se pierden, se nos caen de las manos y lo que queda, roto y pisoteado, no se parece en nada a lo que una vez sentimos, tuvimos. Algo en lo que creímos y quisimos. Algo enterrado que cuando lo llamas, duele. Como un muerto que se te aparece en sueños. Las personas que quisiste y no volverás a ver. Lo perdido, lo imposible. Algo en lo que ya no crees. Yo quise mucho a una persona. Mucho. A veces se me agarrota el pecho sólo con el recuerdo de ese sentimiento. De un instante, de una sensación, de un rostro perdido en el pasado. Ese pasado que se ve más allá de una sola página. Esa persona que eras tú entonces. La persona que era quien amabas.
Ahora sólo quedan demonios. Decepción y olvido. Y dolor cuando lo piensas aunque ya no quede la suficiente memoria para deshacer todos los pasos en falso. Todas las cosas que se quedaron en el tintero. Las que ya no entiendes. Las que ya no quieres vivir. Decisiones *vitales* con las que ya no quieres, ni puedes luchar, que van cerrando caminos. Y se abren otros… Hoy afronto el mío, con más o menos valor, con más o menos confianza… pero con mi música, con mis elecciones. Sin concesiones, sin puñales… pero con bastantes heridas.
Y a veces, cuando se me pierden las manos entre papeles, me creo recordar sonriéndole, pensando, todavía, que sus brazos sólo servían para abrazarme y de su boca, después de todo, sólo podrían salir más besos. Que los errores eran errores y habría verdades y acciones que curarían toda la mierda que puede salir de una sola herida…
Bueno, lo que pasó, como siempre, diferirá según el polo que se mire pero mi verdad habla de reacciones y momentos que rompieron, también, ese atisbo de esperanza y me dejaron observando desde lejos una línea personal que, acabé por saber aún sin querer, que ni podía ni quería ya tener al lado. Y pienso que era imbécil pero cuando me encuentro cartas como la transcrita más abajo, recuerdo lo que es poder hacerlo y querer de esa manera, y también pienso que de todos los silencios y todos los momentos, fui jugando toda mi inocencia y gané el sentirme viva.
Ahora, con cuatro ases debajo de la manga, me emborracho de la sonrisa del vencedor y cedo mi piel a las caricias haciendo malabares, sorteando cicatrices. Me siento cínica a veces, con ese velo de perro viejo, de “espectador” ante algún arrebato ajeno. Me siento extraña, como quien juega y está ganando ya asumida la derrota. Siento que me dan aire, que me dan silencio, y verdad… y actos y aún así avanzo y retrocedo y me vuelvo de cristal, y de hielo… Me cierro a veces como si creer en el pasado y errar fuera la única verdad. Como si aún fuera la clave. Y abrir el corazón como en otros tiempos parece una redención lejana a este clamor metálico, que sólo se doblega de pronto para cerrarse como una concha. La simple y triste psicología a veces ajena a ese borrón y cuenta nueva del “mundo moderno”: quiso mucho, le hicieron daño, está jodida. Hoy por hoy me cuesta pensar en apostar así. Recuperar todos mis cabos sueltos.
Entre todos esos ecos existen unos que nacieron para negarlo, para mancharlo. Y es la estúpida –y humana- sensación de desprecio la que me desentumece, sumida en mis recuerdos. La que me lleva a desvalorizar todo aquello que pasó. Pero entonces, en las noches más comunes, de mi pecho salían esas “frases absurdas”, y esos estúpidos planes a los que no querías ponerles palabras y quizá, algunas de muchas de esas cosas que no se entendieron. Y es que entonces aún tenía esa fe, esa ilusión que crea un universo. Entonces aún pondría mi vida en la mano abierta de una persona. Y jamás querría creerme que podría acabar en el suelo.
Yo, creía en esto…

“Suaves son as ondas que de ti me levaron.
Unha memoria, unha espera.
Estas verbas “acartonadas” a unhas cantas lunas inda non percorridas...
E Negro é e Negro, o recordo, o desfeito telón antaño sen polvo e sen mácula...
pero descorrámolo deste xeito, ate inventarnos moitos outros,
un pouco deste gris, desta congoxa e da distancia...
Só de imaxinar o teu sorriso unhas pingas de azul
levan ó cotián da tarde a tintarse de cores un pouco máis brancas...
Porque eu, coma ti, enfundada na vella carcasa de “monstruos da memoria”
quero tamén dar cabida a ese ceo.
E facer da terra morta un bo lugar pra caricia,
e a verba que alegre un pouco estes desánimos.
Encher un pouco máis os teus momentos e, agora,
lonxe da cidade, poder mirar esas paisaxes, limpias e pretas de vida,
e sumarlle á paz o teu mirar percorrendo estas liñas.
Unha aperta. Unha ilusión. Esa_aperta que esnaquice os kilómetros,
lentamente... coma nun suspiro inconsciente, que o rematar,
se pousa nos beizos...
E trema no desexo de facelo presente, de rir cos teus chistes
e afincarme no Lugar que me mostraches,
con máis portas, de ferro endurecido, das que os diaños ousen cruzar.
E durmir ó teu carón, mentres que o arume que desprendes
dalle soño ó sono e paz ó descanso.
Non son estes, momentos das mellores verbas,
cústame, na miña aterida ropaxe destes tempos,
manter a luz impoluta, intacta no aire...
entón pecho os ollos, e cústame espertar. E mostrala.
Dóeme pensar no teu manto, cando un novo gris o oscurece... por unha afrenta,
ou unhas lágrimas que levaron o meu nome.
Hoxe quería voar, formar beizos cas nubes, abrazos co vento...
para que te chegaran.
Verte sorrir sería hoxe o meu regalo.
Que o invisible te envolvera, un feitizo, un branco meigallo.
Para anoitecer tranquilo, cunha nota máis que atesourar no peito
e engalanar as fráxiles balaustradas cunha nova pedra,
unha pedra azul, tallada de caricias.
Que unha nova bágoa, das que escuras levas no peito atadas,
fora secada.
Hoxe voute eu a cantar unha canción, se non no-la cantan...
Hoxe vou mirar ó verde, o branco, e o azul
e pensarei en ti...
E aquí, nestes cumes de soidade,
na montaña branca,
gardarei no peto unha pedra...
e esa canción.”

Así que cuiden de esa inocencia. Porque si la dejan –o se la dejan- caer al suelo alguna vez, es posible que se vuelva vieja. Que encuentren a alguien que merezca la pena y que se sientan rotos, y sin fuerzas. Que haya pensamientos y heridas que ni siquiera se dejen abrazar porque duelen. Que no se sea justo con el presente.
Alguien me dijo que “corría” en círculos. Yo no he dejado de hacerlo. Para avanzar, a veces es preciso seguir hacia delante y hacia atrás, atar muchos cabos improbables. Y también dejar de hacerlo. Todo un baile en espirales. Y un ejercicio de perdón a veces imposible. Del propio y del ajeno.

17 comentarios:

Alfredo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Alfredo dijo...

Así que cuiden de esa inocencia. Porque si la dejan –o se la dejan- caer al suelo alguna vez, es posible que se vuelva vieja.

Es apenas una de las numerosas verdades que, desde la inteligencia emotiva, contiene esta entrada.

El correr o no en círculos depende también de nosotros mismos, de que -como pedían Oliverio Girondo y otros en un famoso Manifiesto- se aprendiera a entregar a cada nuevo amor una nueva virginidad. El sentido de la flecha del tiempo acaso sea espiralado, como lo imaginaban algunos antiguos griegos, pero siempre hay una novedad en cada ser o circunstancia que se cruce en nuestro camino. Claro, tardamos algún lapso, más o menos prolongado según la intensidad de los recuerdos de cada cual, en salir de los ciclos. Encerrarse en uno de ellos, creo, es casi como no poder dormir: Borges decía que su Funes, el Memorioso oriental, no era sino una larga metáfora del insomnio, una negación del futuro, un eterno presente sin descanso ni paz. Y ¿no es más hermoso sonreír con los recuerdos, pero pudiendo tener conciencia de que son pasado?
Unha memoria, unha espera, sí. Pero lo que necesitamos todos es que memoria y espera sigan caminos distintos. Y cuando eso ocurre, nuestra pompa de jabón se rompe... acaso para meternos en otra burbuja de ilusión. Y eso no está mal, ¿qué quiere que le diga?

Saludos

P.D.: ¿Cuál es la receta para escribir prosa con tu permanente poesía? Días atrás conversaba con alguien que intenta escribir un texto de ficción largo, y me di cuenta de que necesita escribir más o menos como sólo Ignis Fatuus es capaz de hacerlo. Esta otra persona, con todos sus méritos, no puede...
P.D. 2: el que borró arriba fui yo (demasiados errores de tecleo ;-), lo que tiene el ser dactilógrafo veloz)

Roberto dijo...

precioso relato
saludos
robert

Ponto García dijo...

El tiempo y el espacio reparten cartas indistintamente ..., pero hay que jugar todas las manos...

Saludos.

Ignis fatuus dijo...

Alfredo: Me siento en un mundo repleto de pompas de jabón en el que no he dejado de caer y atravesarlas... o un jabón suficientemente denso, sólido... o el duro suelo xD (¿Una de dos?).
Hoy por hoy, el pasado aún viene a recordarme que un trozo de corazón, si no es suyo, a veces parece que no será de nadie. Sigo con un pie en ese ciclo en el que, si bien no hay insomnio (bueno, mirando la hora a veces sí), me he dejado los sueños.
Seguiremos luchando por un presente más "real", hasta que la última víscera del cuerpo opine que sólo toca tierra.
Es hermoso sonreír con el pasado, pero hay recuerdos que no calientan la memoria, ni abrigan el presente. Ni le dan sentido. Ni se hacen fáciles.
Ese filtrado del "aprender" entre el olvido más inconsecuente y la depresión más terminal es lo que no logro encontrar.
¿Cómo se ajustan las cuentas con el pasado?

Un abrazo,

Me gustan tus comparaciones, hay ópticas que al usar ciertos ejemplos abren ese espacio de imaginación, otros mundos donde empiezas a pensar y, a veces, esa asfixia de quien entra en un círculo alrededor de su pensamiento - y es difícil abrirlo uno mismo- desaparece... haciendo que entonces, al menos, se pueda respirar en él.

Ignis fatuus dijo...

Uf, leyendo lo anterior no sé ya si se me entiende aunque yo tenía (y tengo muy claro) lo que quería decir.
Tengo un mal día...
Besitos,

Ignis fatuus dijo...

Gracias, Roberto.

Y, lo sé, Ponto. Mi problema es que gané con la jugada más baja y ahora el full me sabe mal.

Un abrazo,

Ignis fatuus dijo...

Sí, siempre quedan retazos, supongo, aunque *aún* pienso que no vuelve a ser lo mismo ;-)
Y *aún* espero estar equivocada.
Saludos,

Enric Draven dijo...

Todos corremos en circulos, por eso de la decepcion q contabas.... pero creeme... por mucho uyas la inocencia se pierde igual :(

besos!

enric

Anónimo dijo...

Siempre hay un comienzo en el círculo, y un final... aunque se difuminen... aunque resulte infinito... hay momentos en los que corriendo en círculos descubres comienzos y finales y allí agazapada está la inocencia, la ilusión, la luz que buscamos, que busco...
Gracias por tu poesía
Von ber

principio de incertidumbre dijo...

No hay que perder la inocencia, pero tampoco abusar de ella. Es como hacer la vista gorda. De vivir sin tocar todo.

Sí, que hay que encontrar siempre un nuevo modo virginal de empezar. Aunque algunas ajaciones en la piel, te hace más interesante.


Un abrazo.

alZhu dijo...

A mí me mataron hace tiempo. Me dolieron. Me clavaron puñales. Pero decidí dar otra oportunidad a mi asesino y me devolvió la vida con intereses.

Bonito blog,

saludos

Ignis fatuus dijo...

Enric: Supongo que sí, que es una "muerte" de la que no se recupera uno *totalmente*... Es una visión un tanto pesimista pero una vez pensé que éramos como muñecos de trapo, vamos cargando con nuestro corazón repleto de remiendos y retales que nos van condicionando. Supongo que queda la esperanza de que esos retales tengan bonitos colores. Y eso.

Von Ber: siempre es un consuelo pensar que puede existir una redención al salir, al entrar o dentro de ese círculo ;)

PdI: Siempre es dar, y darse, una oportunidad. Alguna vez encontraré la sabia filosofía de los puntos medios (no pierdo la esperanza).


Alzhu: yo intenté perdonar una vez, y dar esa oportunidad. El no dejar de sangrar es lo que, supongo, aniquiló más mi fe.
Ahora, esa oportunidad, me cuesta dármela a mí misma.

Abrazos circulares para todos,

V dijo...

Morir, que te resuciten, caer y que te ayuden a levantarte... es la misma historia, correr en círculos. Recomendaría el perdón si no fuese porque lo desconozco.

Segue adiante

principio de incertidumbre dijo...

¿no hay post nuevo???

:(

Explorando dijo...

...queremos post nuevo, sí, sí!

'-.-' dijo...

even the cowgirls get the blues
;)