1: “Dame un abrazo...”
…
1: “¿Qué pasa…?
2: “Lo siento. Siento que ya no soy capaz de darme en un abrazo, de dar un abrazo Entero…”
1: ¿Por qué…?
2: … Porque creo… que siempre me dejo algo para el camino de vuelta.
27 enero 2006
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5 comentarios:
¿Eso no será darse con sabiduría...
Dejándole al otro algo que desear después del abrazo?
Saludos
Eso dicen algunos ;)
Yo sigo creyendo que eso es sólo una estratagema de los que quieren pensar que haciendo eso, en determinados momentos, te guardas del futuro o te aseguras algún momento en el tiempo.
Y pensando en la futilidad de muchas cosas es más o menos sabio según por dónde lo mires...
No considero "justo" hacer sentir a medias en algo así, creo que a mí no me "llamaría" ese tipo de abrazo (cuántas comillas!. Hay veces que por resultar Completo es por lo que uno repite.
Y... hay cosas en las que hay que *darse*, creo que un abrazo es una de ellas...
En el post, sin embargo, hablaba de mi cobardía, mis reticencias (y otras cosas que me retenían) a la hora de hacerlo.
Un saludo Umma,
mmm, que fea situacion...
...y si, yo antes daba abrazos asi. pero desde que estoy con Pdi, ya no, ahora me doy todito en mis abrazos, todito!
Bueno, en la pelicula lo de "...no guardar fuerzas para la vuelta" tambien hacia referencia a otra cosa, la carrera en el mar, y estaba sujeto a un contexto en el que competían:
-un ganador (geneticamente perfecto, y aceptado por su condicion como triunfador)
-y un "perdedor" (desahuciado geneticamente, y por ende, alienado)
La frase si no recuerdo mal, " no me guardé nada para el camino de regreso", también estaba sujeta a aquello de que el que no tiene nada que perder está en disposición de arriesgarlo todo, y traía a colación aquello de que en ese supuesto enfrentamiento, el mas fuerte, era el que realmente deseaba alcanzar el objetivo, triunfaba la voluntad. En un abrazo sería algo así como que, deseo dar ese abrazo ytodo lo que conlleva, y lo apuesto todo, para, aquí está el matiz, compartirlo.
La valentía, la voluntad (sí) era lo que le llevaba a "apostar", a no guardarse nada para el camino de regreso. Lo de la "carrera de aguante" en el mar no es más que un ejemplo de su vida. "Quería tanto lo que quería", que iba a por todas, sin pensar en las consecuencias, ni en nada más que en ese momento -o momentos- en los que podía dar un paso más, o una brazada, para conseguir sus metas.
Y sí, viene a ejemplificar esa manera de vivir, ese triunfo de la voluntad, de las ilusiones, sobre todos esos imposibles o cortapisas que van surgiendo en el camino...
La sensación trasladada al abrazo es tener muy cercanos los efectos de un maremoto, por poner un ejemplo; o cuando te falló el corazón cuando te adentraste muy adentro...
Espinas, corazas, demonios, cobardía, ausencia, miedos...
la niebla de la voluntad y de las ilusiones.
Un saludo,
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