21 agosto 2005

Ruído en la cabeza y parálisis cardíaca

Maldita sea, olvida la memoria, corre sin mirar atrás, despreocúpate y despéñate por ese abismo. ¿No lo ves? Mira cómo llora. Tanta crueldad almacenada en los poros de la piedra, harías bien en recoger todos tus bártulos, encadenarte a la montaña por el feo absurdo y vil que estás a punto de hacer tuyo. ¿No lo ves? Abandona esas estacas, abre los brazos como un amanecer, expón el blanco pecho a la caricia; no, esa no eras tú, eran sólo formas en la arena del olvido.

Yo desmadejaba todos los hilos de mis recuerdos y, como un gato que se enreda en sus propios movimientos, salí de él. Cedió el paso a la cordura, a la locura de la calma, de las noches sin explosiones en la frente. Tenía almohadas, nombres impropios, risas y cansancio detrás de la pared. Me lo llevé todo, no me dejé nada. Ni siquiera el aire que te falta en un suspiro.
Coge la mano, coge cuatro. Véndete al mejor postor en ese infierno y luego vuelve. ¿Son esas las formas del abrazo? Quizá dignificar el sentimiento sólo valga en un par de dimensiones, cuatro esquinas, y palabras y palabras que no se escuchan.
Y yo sé de tres historias confundidas en los labios, en el espacio, en el tiempo. Tres escenas superpuestas en un par de fotogramas. Dos que se enredaron en tu lengua y una que se clava en mi garganta. Una “z” absurda y solitaria, tan común como tus “x” digo “y”. Es el resultado misterioso y lacerante de paisajes que se pintan entre mezclas de mentiras y verdades.
Yo esgrimía ese puñal de doble filo, tú mirabas. No quería disputarme los papeles de los lobos y corderos. No quería apaciguar todas mis bestias, ni morirme silenciosa en los finales. Misterio bipolar en tu mirada. Cálida, cercana. Horrible, fría. El blanco o negro cercenando mi cabeza. El gris de la distancia y los caminos que tomamos para hacer daño. Para escapar.
…espacio en blanco…
Y si queda decidir ¿lenta, o rápida?

1 comentario:

V dijo...

Limiares en branco, verbas negras que se cravan no albor da gorxa... encantado de encontrar con quen poder fala-la fal nai.
Seguirei a espreita. Unha aperta