Es el humo cuando se enreda en los párpados.
Después de ocultar uno o dos pilares. La muesca en la pared.
He contado escalones hacia arriba y hacia abajo. Como la hora de morir,
o de nacer.
Sin quedarse aquí, cerrar los ojos sin descanso.
Hay velos que se rompen con sonidos metálicos.
Hay un agujero por el que he de pasar,
creo que he visto un hilo que podría atarse.
Un rugido extraño en la cabeza, un ruido vacilante en el estómago.
Una pieza que se escapa y que rompe la ventana.
Cinco despedidas, veinte besos suaves que se mueren de pena,
manos que acarician. Dedos que recorren las grietas de mis muros
y ojos que no las reconocen.
A veces me sorprendo con las manos en el suelo,
tengo barro en la cara y no puedo limpiarme.
Sólo con la arista vuelve el aire, el hueco en la ventana,
el pelo empapándose de lluvia y nada en los zapatos.
A veces sale cara la osadía de esperanza. Pienso en eso con las tripas.
Las cejas, como el aire, distraen el tiempo con recuerdos ligeros.
Las venas me preguntan por ti. A veces por mí y entonces tiemblo.
Por todos los silencios que se engullen a sí mismos
cuando hay una canción que no nos habla,
o todo el intestino parece una serpiente victoriosa
y yo una cueva hueca que se enreda en los colmillos y los ojos.
Prefiero, dije, la muerte, a reinos mundanos o nimios.
El miedo pone rápido su firma en la pared,
y sé que tengo que proteger recuerdos. Recordar sentidos.
Cerrar los ojos con descanso, asomarme a la ventana,
sorprenderme con las manos en tu pelo,
acabar este poema con más ganas de besarte.
16 octubre 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
"I've seen things you people wouldn't believe. Attack ships on fire off the shoulder of Orion. I've watched C-beams glitter in the dark near the Tannhäuser Gate. All those... moments will be lost in time... like... tears..in rain. Time...to die".
Publicar un comentario