16 octubre 2006

Everything is so relative... or not.

Se me ha llenado la cabeza de pasado, golpeando como ecos todas las antiguas cicatrices. Tú no lo sabías pero existen las raíces inmediatas, los crepúsculos de luz que te hacen sentir un corazón. Sigo buscando todos los sentidos que no existen, la inmediatez que siempre falta, el beso que no llega, la distancia que me sobra, todas las señales que existan para avalar mis pasos. Te fuiste. Quizá detrás de todos tus demonios o sólo para componer recuerdos. Para poder seguir andando. Y yo sigo teniendo mis cuatro extremidades y un vacío en mi memoria. Muchos besos y diez mil canciones. Más de un corazón que no es el mío. Y silencio, silencio, silencio.
Sigo usando palabras pequeñas para describir lo grande, dando rodeos para esquivar el rojo. Para no caer de cabeza en el gris. ¿Sabes? Algunas cosas son enormes cuando no se explican, cuando la mente no puede describir su olor.
Sorteaste una barrera que creí imposible, empolvada por los sucesos y la inercia de los años. Y no supiste que ya habías pasado. Y quizá te vi correr porque los milagros son un trío de difícil término. O porque no pude hacerte comprender. A lo mejor le faltaron alas porque dicen que algo así no se logra si no existen dos.
No te oí llegar. Creí que había apartado lejos todos los pedazos de mi milagro personal. Los tenía aquí, entre los párpados, la garganta y el nudo en el estómago. Preguntándome ¿por qués? Y ¿cómos? tan difíciles que sólo alcancé a sonreir en un intento de cerrar los ojos.
Me hiciste caso, sí. Pero no cuando agarraba la esperanza de volver a ver aquello que me sorprendió en tus ojos. Oler tu piel o decir que basta. Perdonarme el haberte Visto. O quizá el no volverte a ver.
Pero cuando “everything is so relative” se me quiebra el habla y se me tiñen todas las certezas. Y pienso en las verdades compartidas, y en las que se caen por todos los huecos de escalera.
No te odio, alcanzaste un buen trofeo que sepultaba en el pecho. Es un regalo la sangre cuando llevas mucho tiempo palpitando la ceniza por tus venas.
Y quizá tú no viste las raíces inmediatas, ni te clavaste un crepúsculo de luz. Porque dicen que besar también se puede hacer a oscuras y que, aunque los ojos nunca mientan, no siempre llevan a casa.
Me gustó oirte de nuevo. Como quien llega sin querer a un sitio equivocado. Y eso le despierta una sonrisa. Porque yo no te busqué por no poder encontrarte. Por coserme los retales. Por dejar de recordar que había sentido. Y arrinconar todo el absurdo en algún lugar donde no sangrara.
Y ahora, otra vez silencio, distancia que me sobra y señales que no existen… desvío la mirada del teléfono y sólo puedo susurrar “un Beso…”.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Pulsiones desatadas, sentimientos mayestáticos, porciones de canciones imborrables, incapacidad para dejar de (re)descubrir al Otro.

Tal vez, y sólo tal vez, sería recomendable la profilaxis del amor (un seguidor de Severo Ochoa cuando decía aquello de que el amor es pura química y tal).

"Días de lluvia y piedras..."

Un abrazo

Alfredo dijo...

Cada tanto, ocurre que personas llenas de significado parecen resucitar de entre los muertos. Y como valemos tanto por lo que somos por nosotros mismos como por cuanto somos aptos para representar en la mente de los demás...

Cada tanto, a propósito de nuestros sueños y recuerdos, la realidad nos deja un poema. A veces, hasta somos capaces de escribirlo.

"¡Cantas veces treméi de medo,
pensando que se poden pechar a portas do meu refuxio!
Nil somentes cabe un esmoleiro"
(esto era de un tal Pimentel, o la arterioesclerosis precoz me hace creer que así es; y no recuerdo cómo era que seguía, pero es mejor que las puertas de nuestros refugios se puedan practicar: los servicios judiciales de cerrajería están bastante caros ;-))

Anónimo dijo...

Contéstole aqui a su pregunta:

http://www.estaciontierra.com/discos/disco.php?id=16

Los muchachos de Junkera... Y si se me permite el atrevimmiento, la verdad que no me la imagino bailando.

Muxuuu!!

Ignis fatuus dijo...

Eh, a veces pierdo la compostura, eh? xD
Muxu pra ti tamén (menuda mezcla)

MU ARAE dijo...

Por lo que escribes parece como si no hubieras llegado a decirle todo lo que sentías por él. Y él decidió partir, alejarse. Y el que espera desespera, desespera y recuerda el pasado, pero no los momentos malos, no. Recordamos solo los momentos buenos, aquellos que te hacían estremecer.

A vuelto a aparecer en tu vida y la herida se ha abierto de nuevo. Y duele. Pero sin dolor no hay placer, no hay vida.
Suerte nena.

Ignis fatuus dijo...

Más o menos, pero más retorcido xD
Un gusto verte por aquí otra vez ;)
Gracias y un biquiño,